Protocolo PREXOR: ruido laboral y cuándo aplica

Respuesta corta: El PREXOR (Protocolo de Vigilancia sobre Exposición Ocupacional a Ruido) es un protocolo del Ministerio de Salud, dictado en 2011, que aplica a toda empresa donde existan trabajadores expuestos a ruido ocupacional, sin importar su tamaño o rubro. Su pieza clave es el criterio de acción: una dosis de ruido de 50%, equivalente a 82 dB(A) para una jornada efectiva de 8 horas, es decir, la mitad de la dosis que permite como límite el D.S. 594 (85 dB(A) en 8 horas). Cuando la exposición iguala o supera ese criterio, la empresa debe implementar de inmediato medidas de control del ruido, priorizando las de ingeniería y administrativas por sobre la protección auditiva personal, y los trabajadores expuestos deben ingresar al programa de vigilancia de la salud auditiva de su organismo administrador (mutualidad o ISL), que incluye evaluaciones ambientales y audiometrías periódicas. El empleador debe además difundir el protocolo y capacitar a los expuestos. El objetivo es prevenir la hipoacusia sensorioneural laboral, una de las enfermedades profesionales más frecuentes e irreversibles. La Seremi de Salud fiscaliza su cumplimiento.

El ruido es de esos riesgos que se normalizan: “siempre ha sonado así el taller”. El problema es que la sordera laboral es irreversible y una de las enfermedades profesionales más frecuentes en Chile. Para prevenirla existe el PREXOR, y si en tu pyme hay ruido, te aplica.

¿Qué es el PREXOR?

El Protocolo de Vigilancia sobre Exposición Ocupacional a Ruido (PREXOR) es un protocolo del Ministerio de Salud, dictado en 2011, que ordena cómo evaluar el ruido en los lugares de trabajo, cuándo intervenir y cómo vigilar la audición de las personas expuestas. Su objetivo es prevenir la hipoacusia sensorioneural laboral: la pérdida de audición causada por el ruido del trabajo.

Es de cumplimiento obligatorio y su fiscalización corresponde a la autoridad sanitaria (Seremi de Salud).

¿Cuándo aplica a mi empresa?

Aplica a toda empresa que tenga trabajadores expuestos a ruido ocupacional, sin importar su tamaño o rubro. No es un tema solo de minería o grandes industrias: talleres mecánicos, carpinterías, panaderías, imprentas, packing, gimnasios con clases masivas, bares y discotecas, obras de construcción y hasta cocinas con campanas potentes pueden superar los niveles que gatillan el protocolo.

Una regla práctica de sospecha: si a un metro de distancia hay que levantar la voz para conversar, necesitas evaluar.

¿Qué es el criterio de acción de 82 dB(A)?

Acá está el corazón del PREXOR. El D.S. 594 fija el límite máximo permisible en 85 dB(A) para 8 horas diarias de exposición. El PREXOR va más allá y establece un criterio de acción preventivo: una dosis de ruido de 50%, equivalente a 82 dB(A) para 8 horas de exposición efectiva, es decir, la mitad de la dosis que permite el límite.

Nivel Qué significa Qué debes hacer
Bajo el criterio de acción Exposición controlada Mantener condiciones y reevaluar periódicamente
Desde 82 dB(A) / dosis 50% Se gatilla el PREXOR Medidas de control inmediatas y vigilancia de salud auditiva
Sobre el límite del D.S. 594 Incumplimiento normativo Corrección urgente; exposición prohibida sin control

¿Qué obligaciones se gatillan al superar el criterio?

  1. Evaluación ambiental: mediciones de ruido en los puestos de trabajo, realizadas con el apoyo técnico de tu organismo administrador (mutualidad o ISL).
  2. Medidas de control inmediatas, siguiendo la jerarquía: primero ingeniería (silenciar, aislar o encapsular la fuente, mantención de equipos), luego administrativas (rotación, reducción de tiempos de exposición, reordenar layout) y, como última barrera, la protección auditiva personal bien seleccionada y con capacitación en su uso (más sobre esto en elementos de protección personal).
  3. Vigilancia de la salud auditiva: los trabajadores expuestos ingresan al programa de su organismo administrador, con audiometrías periódicas para detectar daño incipiente.
  4. Difusión y capacitación: el protocolo debe difundirse a los trabajadores expuestos, con registro escrito de esa actividad.

¿Qué pasa si un trabajador ya perdió audición?

Corresponde presentar la denuncia (DIEP) para que el organismo administrador evalúe una posible hipoacusia sensorioneural laboral como enfermedad profesional, con derecho a prestaciones médicas y económicas según el grado de incapacidad. El proceso completo lo explicamos en cómo se califica una enfermedad profesional. Ojo: la sordera por ruido no se recupera; todo lo que puedes hacer por tu equipo es prevenir el daño futuro.

Cierre accionable

Haz hoy el test de la voz alzada en tus áreas ruidosas. Si sospechas exposición, pide a tu mutualidad o al ISL la evaluación de ruido —es parte de su asesoría— y, mientras llegan las mediciones, parte con lo obvio: mantención de máquinas ruidosas, reordenar puestos lejos de las fuentes y protección auditiva de calidad para los expuestos. La audición de tu equipo no tiene repuesto.

Preguntas frecuentes

¿A qué empresas aplica el protocolo PREXOR?

A toda empresa que tenga trabajadores expuestos a ruido ocupacional, sin importar tamaño ni rubro: talleres, construcción, carpinterías, panaderías, discotecas, packing, entre muchos otros. Si dentro del local hay que levantar la voz para conversar a un metro de distancia, es una señal clara de que debes evaluar.

¿Qué es el criterio de acción de 82 dB(A) del PREXOR?

Es el nivel preventivo que gatilla obligaciones: corresponde a una dosis de ruido de 50% (82 dB(A) para 8 horas de exposición efectiva), la mitad del límite del D.S. 594. Si la exposición lo iguala o supera, la empresa debe aplicar medidas de control inmediatas y los trabajadores entran a vigilancia de salud auditiva con audiometrías periódicas.

¿Basta con entregar tapones u orejeras para cumplir el PREXOR?

No. El protocolo exige priorizar las medidas de ingeniería (aislar o silenciar la fuente) y administrativas (rotación, reducción de tiempos de exposición) antes que la protección auditiva personal, que es la última barrera. Además hay que evaluar el ruido, capacitar a los expuestos y mantener la vigilancia de salud.

Fuentes oficiales